lunes, 24 de agosto de 2015

Pinceles para pintar la Muerte

Todos los grandes pintores españoles -excepto Velázquez- han referido en alguna de sus obras el sentido trágico de la vida. Con sus pinceles, se han enfrentado al misterio humano del fin de la existencia desde muy distintas perspectivas, pero en la mayoría de ocasiones amparada en una circunstancia histórica.


GABRIEL ALBERCA (1934-2011)
"Los antiguos amantes de Valardo"
Técnica mixta s/táblex   56x80 cms.
Firmado: Gabriel Alberca / 2007
Sala del Archivo Municipal (III-IV 2007), Málaga
/Perteneciente a la serie de 16 cuadros que su autor tituló "eros/tánatos".
El concejal de cultura del Ayuntamiento malacitano, Dr. Diego Maldonado, propició esta exposición al filo de la primavera del año 2007, y en su presentación pública expresó sencillamente que la muestra significaba 'el alfa y el omega de la existencia humana'./

ESQUELETOS abrazados
-enterramiento, 6000 años atrás-
Yacimiento arqueológico de Valardo, MANTUA (Italia)
/Alberca, inspirado en las noticias de los medios de comunicación, sobre el casual descubrimiento en las afueras de Mantua, durante unas obras que se efectuaban en el barrio de Valardo, de dos esqueletos abrazados pertenecientes al Neolítico, que habían sido enterrados en tan inusual postura, recreó en un cuadro con sobriedad impactante y magistral dibujo, el abrazo último de la desconocida pareja con el que desafiaban a la muerte, la desaparición y el olvido./



Perteneciente a la mejor representación de pintura histórica de Europa, Manuel Domínguez trató el tema de la muerte de Séneca -que ya había sido antes pintado por Rubens y Jacques David- con tal elegancia y maestría, que obtuvo Medalla de Oro en la Exposición Nacional de Madrid de 1871.

MANUEL DOMÍNGUEZ SÁNCHEZ (1840-1906)
"La muerte de Séneca"
Óleo s/lienzo   270x450 cms.
Firmado y fechado: Domínguez / 1871
Museo de Bellas Artes de Jaén (ESPAÑA)
/Retirada esta obra en 1896 del Museo del Prado por imperativos de la moda y depositada en el de Jaén, el cuadro recuerda los frisos clásicos, cuyos detalles nos van relatando el hecho histórico: Séneca, aún habiendo sido preceptor de Nerón, es acusado por éste de traición y condenado a muerte. El filósofo decide entonces suicidarse, lo que intenta cortándose las venas; al no conseguirlo por este método, ruega a sus discípulos le suministren un veneno, que no hace sino prolongar su sufrimiento, siendo finalmente los gases de un brasero los que por asfixia, acabaron con su agonía./



En 1864, Vicens Cots obtuvo una tercera medalla en la Exposición Nacional de ese año con un cuadro de historia, reflejando un episodio de la Edad Media donde los sorprendidos personajes ven interrumpida una comida, ante la sangrienta visión impuesta de una cabeza decapitada:

JUAN VICENS COTS (1830-1886)
"La primera hazaña del Cid"
Óleo s/lienzo   156x215 cms.
Universidad de Barcelona (ESPAÑA)
/También procedente de la colección del Museo del Prado, esta pintura romántica de honda raiz purista, presenta el momento en el que el joven Rodrigo Díaz de Vivar muestra a su padre la cabeza del Conde Lozano, que él mismo ha cortado. El impacto visual hace incorporarse al anciano Diego Laínez, que había sido ofendido por el conde, así como sorprende y asusta al otro comensal y a los criados./



Cansado el Jurado de las Exposiciones Nacionales de Madrid, de las cada vez más impactantes escenas de horror que, con excusas históricas, se venían presentando a concurso, decidió en la de 1881 no conceder ninguna medalla a un magnífico cuadro. Su autor, nada menos que el primer director de la Real Academia de España en Roma -que había sido nombrado con todos los honores ese mismo año- se sintió tan ofendido que, tras el certamen, presentó su dimisión irrevocable al puesto. A este pintor -Casado del Alisal- debemos se editaran las obras de Gustavo Adolfo Bécquer, después de ayudar a la viuda e hijos del poeta en la difícil situación económica en que habían quedado, pues organizó una suscripción popular que sufragara la edición de los manuscritos del más romántico de los poetas, salvándolos de su pérdida y destrucción. Hermanado con Bécquer en el sentido trágico de la vida, se explica el acontecimiento histórico que escogió para su cuadro:

JOSE CASADO del ALISAL (1830-1886)
"La campana de Huesca"
Óleo s/lienzo   356x474 cms.
Firmado y fechado en 1880
Museo de Arte Moderno, Madrid
/Cuenta la leyenda que Ramiro II "El Monje" (1134-1157) rey de Aragón, había sido nombrado contra su voluntad, pues ejercía como obispo de Roda-Barbastro cuando le entronizaron. Una vez hecho rey, un grupo de nobles acaudillados por un arzobispo, desafiaron su poder queriendo destronarlo, por lo que Ramiro ordenó los arrestaran y fueran decapitados uno a uno, colocando sus cabezas en círculo y colgando como badajo en el centro, la del arzobispo instigador, lo que dio en llamarse "La campana de Huesca".
Investigaciones históricas realizadas recientemente sobre crónicas de la época, atestiguan que el verdadero motivo de las ejecuciones ordenadas por el Rey-monje fue que los nobles y el arzobispo habían ordenado asaltar una caravana de musulmanes en tiempo de tregua, para hacerse con el botín./




ANTONIO MUÑOZ DEGRAIN (1843-1924)
"Los amantes de Teruel"
Óleo s/lienzo   330x516 cms.
Firmado y fechado en 1884
Museo del Prado, Madrid
/En este cuadro, pintado con modernidad y equilibrio dentro del academicismo más correcto, Degrain quiso narrar el amor imposible de Isabel Segura y el empobrecido noble Diego de Marsilla, que en el año 1212 le había pedido a su amada le esperara hasta que consiguiera fortuna para poder desposarla. El padre de ella, en ausencia de don Diego, la obligó a casarse con don Rodrigo de Azara y cuando a los cinco años volvió aquél y la encontró casada, le pidió al menos un beso, pero ella se lo negó y él murió.

En los funerales, Isabel se acercó al cadáver y le dio el beso que le había negado en vida, tras de lo cual cayó muerta a su lado./




JUAN PRADILLA ORTIZ (1848-1921)
"Doña Juana la Loca"
Óleo s/lienzo   340x500 cms.
Firmado y fechado en 1877
Museo del Prado, Madrid
/Esta obra fue envío de pensionado en Roma del pintor aragonés, obteniendo con ella Medallas de Honor en la Exposición Nacional de 1877 y en la Universal de París de ese mismo año.
Describe a la hija de los Reyes Católicos velando el ataúd con el cadáver de su esposo a campo raso, durante el trayecto que hizo la comitiva fúnebre desde Miraflores a Granada, donde tendría lugar el entierro.
Pradilla fue nombrado Director de la Real Academia de España en Roma, cargo al que renunció para dirigir el Museo del Prado entre 1896 y 1898./




JOSÉ MORENO CARBONERO (1858-1942)
"La conversión del duque de Gandía"
Óleo s/lienzo   315x500 cms.
Firmado y fechado en 1884
Museo del Prado, Madrid
/También envío de segundo año de pensionado en Roma, obtuvo Primera Medalla en la Exposición Nacional de ese año.
Coincidiendo en la fecha en que fue pintado, con el otro cuadro trágico de Muñoz Degrain -"Los amantes de Teruel"-, el joven pintor malagueño escogió como motivo la renuncia al mundo de don Francisco de Borja, tras contemplar el putrefacto cadáver de doña Isabel de Portugal, esposa del Emperador Carlos V, fallecida en 1539. (La singular belleza de la Emperatriz y las circunstancias de su desgraciada muerte han sido descritas en el Capítulo núm. 63: "No lo veo"). El duque de Gandía fue el encargado de trasladar el féretro a Granada -deseo último de la finada- y allí, al ir a entregar el cuerpo ya descompuesto a los monjes para su enterramiento, dijo: "No volveré a servir a señor que se me pueda morir". Ingresó en la Compañía de Jesús, llegando a ser canonizado un siglo después de su muerte, como San Francisco de Borja./




AUGUSTO FERRER-DALMAU NIETO (Barcelona, 1964)
"Rocroi, el último Tercio"
Óleo s/lienzo   100x170 cms.
Firmado y fechado en 2011
Sala de los Tercios, Palacio Real de Valladolid (ESPAÑA)
/Enmarcado en la tradicional pintura trágico-heróica española, este contemporáneo artista catalán, especialista en cuadros militares, describe magistralmente una escena de los temibles "Tercios Españoles", herederos de las legiones romanas, que se servían de la pica y el arcabuz para aplastar brutalmente al enemigo. Su símbolo era la Cruz de Borgoña y su lema: "¡Santiago y cierra España!".
Los Tercios nacieron en el s. XVI bajo Carlos V, a quien se le planteó el dilema de mantener a sangre y fuego los territorios heredados en Milán, Nápoles y Sicilia. Primero lucharon contra los franceses y después contra los turcos, convirtiéndose en una infantería legendaria. Al aplicar la táctica defensiva de la pica, anularon la acción de la caballería pesada enemiga, pues si los jinetes intentaban asaltar a los infantes, se encontraban con un muro infranqueable de picas que derribaban sin esfuerzo a sus monturas. Dieron batalla durante 170 años.
Ferrer-Dalmau pinta sin embargo un hecho trágico: la secuencia última de la batalla de Rocroi (Guerra de los 30 años) que tuvo lugar el 19 de mayo de 1643, cuando vencido el ejército imperial español por las tropas francesas, el último tercio superviviente espera la acometida final de la artillería enemiga./



FERRER-DALMAU entrevistado por PÉREZ-REVERTE:
"Pinto valor y coraje, no ideología"

Este valiente artista, que no tiene complejos en pintar como hacían los maestros del XIX, ni en elegir motivos patrióticos para sus cuadros, saltándose nacionalismos y escogiendo actos heroicos para a través de sus pinceles legarlos a la posteridad, ha recreado en otro lienzo la tragedia casi olvidada que sufrió un infante de la Marina Española a finales del siglo XVIII:
Martín Álvarez Catalán, nacido en 1766, era nieto de un sargento mutilado de la Guerra de Sucesión; embarcado como granadero (cuerpo de élite) en el "San Nicolás de Bari" -navío de 80 cañones- durante la batalla naval del Cabo de San Vicente (14-feb-1797) sufrió las consecuencias de la acción suicida que por salvar al resto de la flota, entre otros 6 navíos, llevó a cabo el "San Nicolás", siendo abordado por el "HMS Captain" del almirante Nelson. En el transcurso del cruento abordaje, Martín Álvarez fiel a la orden recibida de no dejar capturar la bandera, la defendió con su sable acabando incluso con la vida del sargento William Morris que se acercó a arrebatársela, siendo acribillado a tiros por los infantes enemigos.

AUGUSTO FERRER-DALMAU
"Mi bandera"
Óleo s/lienzo   60x40 cms.
Palacio de Capitanía de San Fernando, CÁDIZ (España)
/Nelson, que había estado observando la fiereza con que el español defendió su enseña, ordenó envolvieran su cuerpo en la bandera y fuera arrojado al mar con todos los honores. Cuando fueron a ejecutar la orden, observaron que el joven soldado aún vivía, por lo que fue curado de sus heridas y enviado prisionero a la ciudad portuguesa de Lagos.
Una vez liberado, se le concedió una pensión vitalicia de 4 escudos mensuales por Decreto Real/

CARLOS IV (1788-1808)
4 escudos 1798
13'5 grs. Oro de 875 milésimas. Diámetro: 31 mm.
Ceca de Santiago y marca de ensayadores: D A
Colección particular, Málaga

En palabras de Arturo Pérez-Reverte, miembro de la Real Academia Española, pintores como Ferrer-Dalmau nos hacen comprender a través de sus cuadros, nuestras miserias, nuestras tragedias y nuestra grandeza como Pueblo.


A finales del siglo XIX, otro artista -totalmente vinculado a la Escuela Malagueña de Pintura- se había especializado también en la narrativa historicista, dejándonos bellos y lumínicos cuadros de gestas heroicas, donde la muerte aparece por doquier.
Formado en Málaga y con beca de su Diputación, se trasladó a Roma, donde muy joven llegó a ser Director interino de la Academia Española allí ubicada.
Con cuarenta y cinco años fue nombrado Director de la Escuela de Artes y Oficios de Málaga, puesto que ejerció hasta su jubilación en 1936.
En las Exposiciones Nacionales de 1890 y 1892 obtuvo 'Segunda Medalla', y distinciones honoríficas en la Universal de Chicago de 1893 y en la Internacional de París de 1895.

CÉSAR ÁLVAREZ DUMONT (1866-1945)
"Defensa del púlpito de la Iglesia de San Agustín"
Óleo s/lienzo    448x378 cms.
Firmado: César Alvarez Dumont / 1887
Museo Provincial de Zaragoza
/Convertido el convento agustino del siglo XVII en fuerte militar de Intendencia por efecto de la Desamortización de Mendizábal, fue atacado durante la invasión napoleónica por 50.000 soldados franceses en su segundo intento de tomar Zaragoza. La vulnerabilidad del sitio y la inferioridad numérica de los españoles allí sitiados, convirtió en brutal y desesperada la defensa de la antigua iglesia, al final sembrada de cadáveres de uno y otro bando/

CÉSAR ÁLVAREZ DUMONT
"Episodio del sitio de Zaragoza en 1808"
Óleo s/lienzo firmado y fechado en 1892
Colección Luis Serando, Zaragoza
/Este sitio de la capital aragonesa y el de Gerona, ambos provocados por la política expansionista de Napoleón, fueron inmortalizados también en las letras por Benito Pérez Galdós en sus 'Episodios Nacionales'/




FRANCISCO de GOYA y Lucientes (1746-1828)
"La carga de los mamelucos"  DETALLE
Óleo s/lienzo   266x345 cms.
Pintado en 1814
Museo del Prado, Madrid


FRANCISCO de GOYA
"Los fusilamientos del 3 de mayo"
Óleo s/lienzo   268x347 cms.
Pintado en 1814
Museo del Prado, Madrid

Ambos cuadros fueron encargo del Gobierno de la Regencia al pintor y son dos archiconocidas OBRAS MAESTRAS, para las que sobra todo comentario.



También durante otra Regencia, la de la reina Maria Cristina, fue encargado por el liberal Práxedes Mateo Sagasta, un cuadro que dejara constancia del fusilamiento sin juicio previo, del General José María Torrijos y 48 de sus compañeros, en las playas de Málaga el once de diciembre de 1831.
Gisbert, que había sido director del Prado entre 1868 y 1873, fue el pintor elegido para llevar a cabo este alegato en defensa de la libertad y recreó en un lienzo de grandes dimensiones, la ejecución del grupo -incluyendo al niño de 15 años, grumete del barco donde fueron apresados- por orden del rey Fernando VII, firmada de puño y letra, como un ejemplo más de su autoritarismo absolutista.

ANTONIO GISBERT PÉREZ (1834-1902)
"Fusilamiento de Torrijos y sus compañeros"
Óleo s/lienzo   390x601 cms.
Firmado y fechado en 1888
Museo del Prado, Madrid
/A Torrijos (1791-1831), capitán general de Valencia, mariscal de campo y ministro de la Guerra durante el Trienio Liberal, lo traicionó el gobernador de Málaga -Vicente González Moreno-, que lo engañó haciéndole embarcar en Gibraltar para apresarle por sorpresa en Fuengirola. Llevado el grupo a Málaga fueron ejecutados en las playas de San Andrés, siendo Torrijos el último en ser fusilado./


MONUMENTO a TORRIJOS y sus Compañeros
Arquitecto: RAFAEL MITJANA y ARDISON
Año 1842
Plaza de la Merced, Málaga


Obelisco funerario a TORRIJOS
DETALLE
-placa de bronce en su base-




Por avatares del destino, sería el creador de la Escuela Malagueña de Pintura, BERNARDO FERRÁNDIZ, quien también hiciera un alegato a la injusticia y a la muerte, después de sufrir en su propia persona el desprecio y el olvido de la sociedad que tanto había alabado sus pinceles:

B. FERRÁNDIZ y BÁDENES (1835-1885)
"A moro muerto, gran lanzada (Postrimerías)"
Óleo s/tabla   25x36 cms.
Firmado: Recuerdo al Emo.Sr./D.J.F.Riaño/B.Ferrándiz/1881
Museo del Prado -depósito en el de Bellas Artes de Málaga-

En el marco, manuscrito:
A MORO MUERTO, GRAN LANZADA.
Rey fiero ayer para tí / Mis leyes dí a respetar /
Y hoy que la muerte está en mí
/ Hasta tú vienes a hollar / El polvo de lo que fuí.

FERRÁNDIZ
"... (Postrimerías)"
-Un ratón corretea entre los huesos del esqueleto de un gato-
TABLA sin marco
/El pintor acababa de ser encarcelado, cesado en su cargo de Director en la Escuela así como en la Academia, y abandonado por todos en el ambiente social y artístico malagueño, aún habiendo obtenido un fallo judicial a su favor./
Este cuadro simbolista, que alude a la "Vanitas" del barroco español, no puede destilar más amargura e ironía ante el destino, de quien fallecería sólo unos años más tarde.


Su fiel amigo y paisano, Muñoz Degrain, quien no le abandonaría en el infortunio, pintó una noche de primavera en el Cementerio de San Miguel de Málaga, otro cuadro simbolista -pero lleno de ternura- y sin embargo, tan cercano también al tema de la muerte:

ANTONIO MUÑOZ DEGRAIN
"El último amigo"
Óleo s/lienzo   102x82 cms.
Firmado: M. Degrain 15 Mrzo 79
Subastas DURÁN (IX de 2011), Madrid.

En esta ocasión, cuando en la venta pública el subastador terminó la descripción de esta obra, en la sala de 'Subastas DURÁN' se produjo un total silencio, no pujando nadie por el lote y declarándose desierto.
Finalizó la subasta y al abandonar la sala, todos los asistentes hacían comentarios sobre "el cuadro que no se había vendido".



Núm. 65

jueves, 13 de agosto de 2015

El precio de la Fiesta

En esta vida, todo tiene un precio.
Los artistas del siglo XIX, tan imbuídos del sentimiento romántico de la época, obtuvieron de nuestras castizas corridas de toros, motivos más que elocuentes para mostrar el sentido trágico de la fiesta, donde los vestidos de luces se mezclan con la sangre vertida en la arena y los aplausos de los espectadores con la angustia de quienes visitan la enfermería de los cosos taurinos.
Hay un antes y un después del espectáculo:

EUGENIO LUCAS VILLAAMIL (1858-1922)
"Entrando a la Plaza de Toros"
Óleo s/tabla   29x55 cms.
Firmado: Lucas Villaamil  (c.1885)
Museo Carmen-Thyssen, Málaga

Mientras el público entra a la plaza y va ocupando sus localidades, en la capilla, los intervinientes en el espectáculo -sintiendo la proximidad del peligro- se refugian en la oración, a veces acompañados de sus más allegados.

SALVADOR VINIEGRA y LASSO de la VEGA (1862-1915)
"La plegaria del torero"
Óleo s/lienzo   71x101 cms.
/Este multifacético pintor gaditano, que obtuvo Medalla de Oro en la Exposición Internacional de Viena de 1888 por "La bendición de los campos", fue subdirector del Museo del Prado, además de ejercer como músico y compositor de zarzuelas/


SALVADOR VINIEGRA
"Salve antes de la corrida"   DETALLE
Reproducción litográfica coloreada de óleo s/lienzo
/En este cuadro, Viniegra pintó entre picadores y subalternos a los diestros Frascuelo y Mazzantini -este último, amigo del escultor Mariano Benlliure- (ver Capítulo núm. 29: "El Marqués que tiraron al mar")/


JOSÉ GALLEGOS ARNOSA (1859-1917)
"La súplica de los toreros"
Óleo s/tabla   43x61 cms.
Firmado: J Gallegos
Colección privada
/Este pintor, nacido en Jerez de la Frontera -Cádiz-, entusiasta seguidor de Fortuny y formado también en Roma, se especializó con éxito en cuadros con representaciones en interiores de iglesias o fiestas de rito católico, en el más depurado preciosismo influenciado por el neogoyismo fortunyano./


Y cuando suenan los clarines y cada actuante en la lidia ha de ocupar su puesto, aún hay un último momento para despedirse de los seres queridos, como con gran sensibilidad pintó Ferrándiz en el siguiente lienzo:

BERNARDO FERRÁNDIZ y BÁDENES (1835-1885)
"Antes de la corrida"
Óleo s/lienzo  120x172 cms.
Firmado: B° Ferrandiz / Malaga 1877
Colección C. PEÑARROYA, Benalmádena-Costa
/Esta obra fue expuesta en 1878 en la Nacional de Madrid y en la Universal de París/






                             

                       
                             
                               -Las columnas de color rosáceo
                               que figuran pintadas
                               en el patio de cuadrillas,
                               pertenecían a un desamortizado
                               convento malagueño
                               y en la actualidad conforman
                               una de las pérgolas exteriores
                               del antiguo merendero
                               de los Baños del Carmen-





Antes de la lidia de cada toro, en el ambiente que genera la fiesta, el pintor Denis Belgrano -habiendo conocido una obra de 1842 de Eugenio Lucas Velázquez (capítulo núm. 11: /La inspiración de Denis/)- recrea una escena de galanteo en el primer piso de la Plaza de la Malagueta, donde un majo dieciochesco requiebra a una dama, mientras el resto de espectadores miran al ruedo:

JOSÉ DENIS BELGRANO (1844-1917)
"Palco en la plaza de toros"
Óleo s/lienzo   62x37 cms.
Firmado: Denis / 1908
Colección particular, Málaga


Fotografía de R. GARCÍA FUENTES (2014)
Primer piso del coso de La Malagueta
-donde ubicó su toma para el anterior cuadro, el pintor malagueño-
Feria de Agosto
/Mientras una mujer torera culmina su faena en el ruedo, la espectadora evita mirar los crueles últimos minutos de agonía del toro/


JOSÉ GARCÍA RAMOS (1852-1912)
"En la corrida de toros"
Óleo s/lienzo. Firmado: J. Garcia y Ramos
-Sitúa a la maja sobre el primer piso de la antigua plaza Monumental de Sevilla-
Colección privada

Precediendo a García Ramos y de la misma vecina Escuela Sevillana de Pintura, el hijo de un ebanista y hermano de otros dos pintores, describía con sus pinceles, también desde un palco del primer piso -esta vez de la Real Maestranza-, un episodio taurino:

JOSÉ JIMÉNEZ ARANDA (1837-1903)
"Un lance en la plaza de toros"
Óleo s/tabla   51x46 cms.
Firmado y fechado en 1870
Museo Carmen-Thyssen, Málaga
-Esta tabla es réplica del original, óleo sobre tela  170x144 cms., actualmente en colección privada y que fue subastado en "Christie's" (N. York) en octubre de 1997-
/El seguidor de Fortuny pinta en esta escena la acometida y derribo de un picador -que no se vé- cuyo caballo huye suelto por la arena, mientras otro equino yace corneado en el lado derecho del albero. El trágico lance hace que algunas damas aparten su vista del ruedo/
Este cuadro costumbrista, presentado a la Exposición Nacional de 1871, obtuvo medalla de tercera clase y fue muy alabado el paisaje descrito por el pintor tras el tendido de Sol, con la Catedral de Sevilla al fondo, visible porque un violento temporal había derruído años antes esa parte de la Plaza de Toros.

Diez años después, pintó otra réplica con personajes de casacón y nuevo título:

J. JIMÉNEZ ARANDA
"Emociones de una cogida"
Firmado y fechado en 1880
/En esta última obra se aprecia su evolución hacia un naturalismo muy marcado de estilo preciosista. Nombrado Académico de la de Bellas Artes de Sevilla, ejerció ya en su ciudad como profesor desde 1893 hasta su fallecimiento./


El colorido de este último cuadro de Jiménez Aranda, nos recuerda una obra del 'Divino Sordo' español, en la que describió un truculento episodio taurino:

FRANCISCO de GOYA y LUCIENTES (1746-1828)
"La muerte del picador"
Óleo s/hojalata   43x31 cms.
Pintado en 1793
Colección privada, Londres
/Mientras el diestro y resto de la cuadrilla intentan apartar al toro, que ha empitonado mortalmente al abatido picador después de destripar a su caballo, un enmudecido graderío del tendido de sombra, contempla sin aliento el dantesco espectáculo que tiene lugar en la arena/


El trance de poner picas al toro era uno de los más cruentos del festejo, enervando a un público que retrocedía dos mil años en su complacencia por ver sangre en la arena del coso.

JOSÉ DENIS BELGRANO
"Lance de toros"
Óleo s/lienzo   115x80 cms.
Firmado: Denis
Colección particular, Málaga
/Cuadro de valiente pincelada y vivo colorido, pero incorrecto dibujo en el perfil del toro y postura del caballo -según crítica de la Dra. Teresa Sauret- y que sin embargo, fue adjudicado en la respetable suma de 42.000 euros -más comisión- en Subastas Ansorena (IV-2014), Madrid./


ENRIQUE SIMONET LOMBARDO (1866-1927)
"El quite"
Óleo s/lienzo   269x483 cms.
Firmado: E. Simonet. 97
Museo de Málaga
/Con la excusa del jurado de admisión de haber sido entregada fuera de fecha, esta obra
-que muestra al torero Ricardo Torres 'Bombita' apartando al toro del picador caído-
no fue admitida en la Exposición Nacional de 1897 por coincidir con fuerte polémica pública sobre la fiesta taurina, que culminó en 1900 con una más de sus prohibiciones históricas.
Restaurado el cuadro por el 'Instituto Andaluz del Patrimonio (IAPH)' en 2012, actualmente se exhibe en la planta baja del 'Palacio de la Aduana'./


JEAN-LEÓN GÉRÔME (1824-1904)
"Taureau et picador"
Óleo s/lienzo   43x91'5 cms.
Firmado: J.L. GÉROME   (c.1867)
Colección privada
/Este famoso pintor francés, amigo de Fortuny, viajó a España en 1866 y quedó vivamente impresionado con las múltiples muertes de caballos que tenían lugar durante la 'suerte de varas'. En esta obra -que presentó en el Salón de París de 1870- denunció con sus pinceles una escena donde seis equinos yacen muertos en el ruedo y otro agoniza en pie con los intestinos fuera, sin que aún haya terminado de ser picado el toro/.






RAMÓN CASAS i CARBÓ (1866-1932)
"Toros -caballos muertos-"
Óleo s/lienzo   74x65 cms.
Firmado y fechado: R. Casas / 86
Museu Nacional d'Art de  Catalunya, Barcelona
/El interés que últimamente despierta la pintura taurina queda demostrado con la reciente adquisición de esta obra a la 'Galería French & Company' de New York, en la cantidad de 410.000 euros, suscribiendo el museo catalán un crédito financiero para esta compra/.


Fue el general Primo de Rivera -durante su Dictadura- quien, modificando el vetusto Reglamento Taurino, obligó a cubrir con petos los caballos de picar, evitando las carnicerías que se provocaban continuamente en el tercio de varas.



MANUEL RODRÍGUEZ SÁNCHEZ "Manolete" (1917-1947)
-Fotografía de un pase de muleta-
/Nieto de torero e hijo de un matador de toros de su mismo nombre, se distinguió en los ruedos -además de por su personalidad seca y austera- por la suerte del volapié, ejecutando el cual ante el toro "Islero" de la ganadería de Miura, hallaría la muerte la tarde del 28 de agosto de 1947./





"Cogida del diestro ISRAEL LANCHO"
-Fotografía de Gorka Lejarcegi (El País)-
27 mayo 2009 / Feria de San Isidro, Madrid

La muerte, siempre presente en nuestra discutida "fiesta nacional", tiñe de rojo el albero, entre el fulgor de las lentejuelas de los trajes de luces y los colores de la bandera de España.


CARLOS VÁZQUEZ ÚBEDA (1869-1944)
"El torero herido"
Óleo s/lienzo   210x145 cms.
Firmado: Carlos Vazquez
Colección privada
/Este artista, natural de Ciudad Real, fue discípulo de Carlos de Haes en la Escuela Especial de Pintura de Madrid, y con esta obra obtuvo Medalla de Primera Clase en la Exposición Nacional de 1910/.


Sin haber asistido nunca a una corrida de toros, un pintor del vecino país galo, se sintió atraído por la tragedia que envolvía a esta fiesta; hijo de un alto funcionario de Justicia, Manet abandonó pronto los estudios de ingreso en la Escuela Naval, para dedicarse al dibujo y a la pintura, llegando a ser uno de los iniciadores del impresionismo europeo.

EDOUARD MANET (1832-1883)
"Torero muerto"
Óleo s/lienzo   76x153 cms.
Pintado sobre 1864
National Gallery of Art, Washington (USA)
/Este medio cuadro está inspirado en "Soldado muerto" -atribuído a Velázquez- y fue pintado por Manet un año antes de asistir a su primera corrida; incurrió en error de proporciones en las figuras de toreros y toro, recibiendo mordaces críticas cuando se exhibió, lo que motivó que el pintor cortara en dos el lienzo. La parte superior cuelga hoy en la Colección Frick de Nueva York, donde un toro negro domina la escena, no dejando a los subalternos socorrer al diestro, caído y mortalmente herido en esta otra mitad del cuadro, donde -debido a su desconocimiento del tema- pinta en la mano rígida del torero muerto, una muleta del color que correspondería al capote./



EDUARDO NARANJO MARTÍNEZ (Monesterio -Badajoz-, 1944)
"Traslado del maestro"   -Serie 'Tauromaquia'-
Grabado, prueba de taller
Huella   49x63 cms.
Firmado: E. Naranjo / 95
Sala Ansorena (X-2008), Madrid
/El autor, conocido internacionalmente por su serie "Poeta en Nueva York", posee el 'Premio Nacional de Grabado-1994' y está representado en el 'Museo del Grabado Español Contemporáneo' de Marbella (Málaga)./



ÁNGEL LIZCANO MONEDERO (1846-1929)
"Después de la cogida"     DETALLE
Óleo s/lienzo   234x351 cms.
Firmado en 1877: LIZCANO
Museo del Prado, Madrid
/Este pintor -hijo de librero- con sólo catorce años comenzó sus estudios en la Academia de San Fernando de Madrid, y con veinticinco su arte era tan reconocido que le adquirió un cuadro Amadeo I, rey de España.
A la muerte de su esposa, teniendo el artista cincuenta años, incurrió en depresión; estos trastornos mentales le acompañaron el resto de su vida, hasta su ingreso en el sanatorio mental de Leganés, donde murió/.



DANIEL VÁZQUEZ DÍAZ (1882-1969)
"La muerte del torero"
Óleo s/lienzo   219x274 cms.
Firmado: D Vazquez Diaz (1912)
Museo de Huelva -depósito del C.N. Reina Sofía de Madrid-
/El drama contenido entre los compañeros y amigos del torero fallecido en la lid, sólo queda roto por las plegarias del capellán y el llanto desconsolado de las dos mujeres arrodilladas a los pies del cadáver./


En México, un pintor hijo de español y madre americana, recrea con su peculiar estilo las trágicas escenas que se repiten en las plazas de toros de ambos lados del Atlántico:

JESÚS de la HELGUERA ESPINOZA (1910-1971)
"Llanto a la muerte de Espartero"
/Acompañado de los abatidos miembros de su cuadrilla, que han traído el cuerpo inerte en una parihuela ante el altar de la capilla de la plaza, las desconsoladas mujeres lloran su pérdida mientras un público curioso abarrota los accesos a la estancia./


En otro oratorio y en similares circunstancias, pero con ausencia de mujeres, el sevillano Villegas Cordero pintó durante 17 años en un gran lienzo, la escena que recoge el precio de la fiesta taurina:
《 El cadáver del torero Bocanegra es depositado en la capilla de la Real Maestranza de Sevilla, tras ser corneado de muerte en la corrida homenaje al "Tato".》
/Así figura literalmente la descripción del cuadro en el Museo donde se exhibe. No obstante, la mayoría de entendidos desconocen que aunque fue esa cogida -ocurrida en 1880- la que inspiró al Pintor, la realidad fue distinta y menos romántica: Manuel Fuentes Rodríguez "Bocanegra" falleció muy posteriormente a causa de un desgraciado percance sufrido el 20 de junio de 1889 en la plaza de toros de Baeza, cuando -asistiendo como espectador y siendo reconocido por los aficionados- fue autorizado por la Presidencia del festejo para poner orden como profesional en la novillada para principiantes que se celebraba y que estaba tomando mal cariz, pero al salir al ruedo fue brutalmente corneado por el astado, sin darle tiempo -debido a la obesidad en la que últimamente había incurrido- a refugiarse en el burladero./

JOSÉ VILLEGAS CORDERO (1844-1921)
"La muerte del maestro"
Óleo s/lienzo   330x505 cms.
Museo de Bellas Artes, Sevilla
-procedencia: Albright Knox Art Gallery de Búfalo, New York-
/Pintado entre 1893 y 1910, finalmente fue vendido por su autor en la importante cantidad de 100.000 pesetas -hoy equivalentes a un millón de euros- cuando ya desempeñaba el cargo de director del Museo del Prado, para el que había sido nombrado en 1901, dejando su casa-estudio en Roma para trasladarse a Madrid, y permaneciendo en ese puesto hasta su cese en 1918./



Tan famoso en México como en España y víctima de la 'fiesta', Manolete -muerto a los 30 años- es pintado yacente sobre el féretro, cubierto con el capote de torear, como homenaje del pintor hispano-mexicano Helguera Espinoza, al Califa cordobés:

JESÚS HELGUERA
"Muerte de Manolete"   DETALLE
Óleo sobre lienzo
/Oficialmente, el parte médico decía:
《 ... la herida causada por el pitón del toro en su muslo derecho, causó destrozos interesando el triángulo de Scarpa, atravesando por la vena femoral y produciendo gran hemorragia que terminó con la vida del torero a las cinco horas y siete minutos de la madrugada del día 29 de agosto de este año de 1947.》
Sin embargo, recientes investigaciones han descubierto que el óbito se produjo por un error médico, posteriormente ocultado por el corporativismo imperante en la época: el médico de Linares que atendió a Manolete -Dr. Fernando Garrido-, operó y dispuso se le aplicaran transfusiones de sangre, dada la mucha que había perdido, lo que se llevó a efecto. A las pocas horas, el diestro se recuperó, habló con el médico, se fumó un cigarro y aunque débil, estuvo también charlando con los presentes en la enfermería. Entonces llegó el Dr. Giménez Guinea, médico amigo de Manolete y tomando las riendas de la situación, ordenó se suspendieran las transfusiones y se le aplicara un innovador plasma noruego; segundos después de inyectárselo, el torero entró en coma y murió./

Tumba de MANOLETE
-Mausoleo en mármol blanco del escultor Amadeo Ruiz Olmos-
Cementerio de Nuestra Señora de la Salud, CÓRDOBA




EUGENIO LUCAS VILLAAMIL
"Salida de la Plaza de Toros con lluvia"
Óleo s/tabla  29x55 cms.
Firmado: Lucas Villaamil  (c.1885)
Museo Carmen-Thyssen, Málaga
/Con un estilo naturalista, pero dentro del preciosismo con el que gustaba pintar sus cuadros -e inspirado una vez más en Goya-, este autor madrileño nos ofrece una salida del público del coso taurino, pasada por agua./


El bueno de Pepe Denis, pinta en Málaga a primeros del siglo XX, uno de los cuadros costumbristas más conocido y elogiado entre sus conciudadanos:

JOSÉ DENIS BELGRANO
"Después de la corrida"  
Óleo s/lienzo   76'5x115 cms.
Firmado: J Denis / Málaga
Pintado sobre 1900
Museo de Bellas Artes, Málaga



JOSÉ DENIS
"Después  de  la  corrida"
DETALLE

/En el céntrico Mesón de la Victoria de la ciudad, el pintor recrea la llegada de la anciana madre de uno de los toreros y otras mujeres, para continuar celebrando la recién terminada corrida -pues aún visten de luces- entre el vino, guitarras y hasta un borracho que vomita en un rincón del patio.
Un picador con los brazos en alto parece recibir a las mujeres, clamando:
"¡el susto ya ha pasado!"./


¿Y mañana?

HORACIO LENGO MARTÍNEZ de BAÑOS (1838-1890)
"Plaza de toros de Málaga"
Firmado: Lengo / 74 - Málaga
Colección privada


Sensibles al drama que los intervinientes en las corridas de toros sufren en sus vidas cotidianas -cual gladiadores romanos de los primeros siglos de nuestra era-, los artistas han pintado una y otra vez, como hemos visto, el alto precio de la fiesta.




PROHIBICIONES HISTÓRICAS
contra la celebración de las Corridas de Toros:

              Alfonso X "El Sabio"...........  año 1215
              Pontífice Pío V ....................          1567
              Felipe V .................................         1704
              Fernando VI .........................         1754
              Carlos III ...............................         1778 y 1786
              Carlos IV ...............................         1805
              Alfonso XIII ..........................         1900, 1904 y 1908
              II República Española ..........        1931 y 1932
              Generalidad de Cataluña .....       2010

Serán nuestros nietos quienes decidirán, si en una era de comunicaciones por satélite, video-conferencias entre continentes, sondas espaciales que surcan los espacios interestelares buscando otros planetas habitables y operaciones de alta cirujía dirigidas telemáticamente, tiene cabida el anacronismo de ver morir en espectáculo público al hombre y al toro, en un combate llamado "el arte de la lidia".





Núm. 64