viernes, 10 de julio de 2015

Cuadros que saben a sal

Don Carlos de Haes, último heredero del romanticismo en la tradición paisajística nórdica, introdujo en la Escuela Malagueña de Pintura la novísima costumbre de salir a pintar al aire libre, bien en plena montaña o a la costa. Esta técnica -llamada "a plain air"- revolucionó el cuadro de paisaje, inyectándole a partir de entonces una frescura de la que había carecido.
Al no poder cargar en sus excursiones con lienzos o tablas de gran formato, los pintores tomaban apuntes o muestras del natural en cartones o telillas, sirviéndose de éstas en el estudio para desarrollar la obra definitiva.


CARLOS de HAES (1826-1898)
"Restos de un naufragio"
Óleo s/lienzo   120x200 cms.
Firmado y fechado en 1884
Museo Municipal de Málaga
/Considerado el mejor paisajista español de su época, choca la contemplación de la ola de la parte central izquierda de este cuadro: dá la impresión de ser de yeso. Ésta era la consecuencia de no tener el mar enfrente en el momento de pintarlo, y servirse de notas o apuntes provenientes de los cartones que en sus salidas llevaba consigo; el efecto final de ese oleaje mal conseguido, era precisamente lo que Haes intentaba evitar y que constantemente predicaba a sus alumnos para que no incurrieran en él.
Aunque éste no puede ser considerado su mejor cuadro, no debe dar pié para hacer crítica negativa de su obra, ni muchísimo menos. Por muy excelso que sea un maestro, puede incurrir alguna vez en error, máxime en terreno tan delicado como la pintura, pues es creación humana y por tanto sujeta a imperfección/

No obstante, es precisamente en aquellos apuntes tomados en las playas de San Juan de Luz en 1882, cuando podemos admirar al gran pintor:

CARLOS van HAES NERINCKX
-nombre original, españolizado a partir de su residencia en Málaga-
"Restos de un naufragio"
Óleo s/tabla  19x29 cms.
Sin firmar. Etiqueta pegada de inventario.
Museo de Arte Moderno, Madrid -donado por sus discípulos en 1899-

Este apunte fue la base para una obra de mayor calado, confeccionada en su taller y donde vuelve a apreciarse el efecto de inamovilidad en las olas de la parte derecha del rompiente:

CARLOS de HAES
"Un barco naufragado"
Óleo s/lienzo   59x101 cms.
Firmado y fechado en 1883
Museo del Prado, Madrid

Al aplicar distinta técnica en la ejecución y evitando pintar el oleaje de frente, en las dos siguientes obras ya no incurre en esa sensación de inmovilismo del agua:

CARLOS de HAES
"Restos de un barco"
Óleo s/lienzo
38x65 cms.
Firmado:
C. de Haes
-Ex Kender Gallery,
New York-
Subastas Setdart
(XI-2014), Barcelona







C. de HAES
"Rompientes
-Guethary-"
Óleo s/lienzo
38'5x61 cms.
Sin firmar
(c.1881)
Museo de Arte
Moderno, Madrid


Este último cuadro pertenece a un conjunto de obras que quedaron en el taller del maestro a su fallecimiento, sin descendencia ni herederos; conservadas por sus discípulos y amigos, fueron cedidas al Estado.


Las enseñanzas de don Carlos en la Escuela de Bellas Artes de San Fernando en Madrid, fructificaron en quien llegó a ser el fundador de la corriente marinista en Málaga, su alumno Emilio Ocón, a quien él mismo recomendó para que prosiguiera -a través de una beca- sus estudios en los Países Bajos.

EMILIO OCÓN y RIVAS (1845-1904)
"Naufragio"
Óleo s/lienzo. Firmado: E Ocon
Colección C. PEÑARROYA, Benalmádena-Costa

A su vuelta a España, demostró que en sus vistas marítimas ya superaba al Maestro en cuanto a la captación del movimiento de las aguas y, estableciendo definitivamente su residencia en la barriada malagueña de El Palo, dedicó casi toda su producción a las marinas, con excelentes resultados.

EMILIO OCÓN y RIVAS  
"La última ola"
Óleo s/lienzo   251x224 cms.
Firmado: E Ocón / 1893
Museo de Málaga -cesión de la Real Academia de San Telmo-
/veáse comentario sobre este cuadro en Capítulo n° 53: "Contaminación"/


Por el 'taller-escuela' que don Emilio estableció en un local del puerto de Málaga -junto al Muelle Viejo-, pasaron todos los discípulos que dieron continuidad a este tipo de pintura especializada:

JOSÉ GARTNER de la PEÑA (1866-1918)
"Destrucción de la Armada Invencible"   DETALLE
Óleo s/lienzo   148x438 cms.
Firmado y fechado en 1892
Museo Provincial de Málaga
/Con esta obra, su autor obtuvo la Medalla de Oro en la Exposición Nacional de 1892/



JOSÉ FERNÁNDEZ ALVARADO (1865-1935)
"Nuevo peligro"
Óleo s/lienzo   147x295 cms.
Firmado: j.fernandez Alvarado / 97
Museo del Prado, Madrid
/Esta obra obtuvo Segunda Medalla en la Exposición Nacional de 1897/

































JOSÉ FERNÁNDEZ ALVARADO
"Naufragio"
Óleo s/lienzo   99x50 cms.
Firmado: j.fernandez Alvarado
Colección particular, Málaga

/Cuando adquirí este cuadro -también de cielo tormentoso como el del Museo del Prado-, y coincidiendo con episodios nada ejemplarizantes de la política española,
lo relacioné con la reflexión que hace nueve siglos hizo un filósofo hispano-musulmán:
《 Al administrador público que se deja envolver por la corrupción, le ocurre lo que a un barco en el mar: si un poco del mar entra en el vientre del barco, acaba el barco entero en el vientre del mar.》
Al-Balawi (Málaga, 1135-1208)/.


J. FERNÁNDEZ ALVARADO
"Amainando la tormenta en la costa de Málaga"
Óleo s/lienzo pintado en 1931
Firmado: j.fernandez Alvarado
Colección privada


JOSÉ GARTNER de la PEÑA
"Veleros en la bahía malagueña"
Óleo s/lienzo   52'5x95 cms.
Firmado: J. Gartner
Colección particular, Málaga

Como puede observarse en los anteriores cuadros, la evolución de los resultados en las obras de los pintores marinistas desde el siglo XIX hasta nuestros días, ha sido espectacular. Ya en los primeros años del XX, se lograba congelar el oleaje sobre la superficie del mar, porque el auxilio de la fotografía instantánea facilitaba al artista plasmar los segundos mágicos del alzado de la ola y su transparencia, que luego trasladaba al lienzo.

RICARDO VERDUGO LANDI (1871-1930)
"Alta mar"
Óleo s/lienzo   102x200 cms.
Firmado: R. Verdugo Landi / 1906
Museo del Prado, Madrid


En España, con casi 6.000 kilómetros de litoral, siempre ha habido demanda para la pintura de marinas y por ello han ido evolucionando aquí una pléyade de artistas que, acercando el cuadro a la toma fotográfica, mostraban la belleza del mar y su costa a través de cada vez mejor ejecución técnica.

GUILLERMO GÓMEZ GIL (1862-1942)
"Reflejos de luna"
Óleo s/lienzo
Firmado: G Gomez Gil
Art-Sanat-Kunst Galerie, Bruxelles (Belgium)


FERNANDO LABRADA MARTÍN (1888-1977)
"Cala en San Vicente de la Barquera"
Óleo s/lienzo   27x37'5 cms.
Firmado: F.LABRADA.
Subastas F.DURÁN (XII-2016), Madrid
/Nacido en el municipio malacitano de Periana y desde muy joven paisajista vocacional, llegó a ser el discípulo predilecto de Muñoz Degrain. Pensionado en Roma, durante su estancia allí obtuvo numerosos premios en exposiciones nacionales e internacionales por su técnica minuciosa y preciosista. Siendo catedrático de la Escuela de Bellas Artes de San Fernando de Madrid, consiguió Medalla de Oro en la Exposición Nacional de 1922. Sus depuradas obras prerrafaelistas le hicieron merecedor de dirigir la Academia de España en Roma entre 1948 y 1952/.


ANTONIO CANTERO TAPIA (Málaga, 1957)
"Baños del Carmen"
Óleo s/tabla   21x35 cms.
Firmado: A Cantero
Colección particular, Málaga
/Especialista en 'pintura rápida', su fugaz percepción del color ha convertido a este autor en un referente del paisajismo actual (ver Capítulo n° 53: "Contaminación")./


Nuestros jóvenes pintores españoles, usando nuevas técnicas y procedimientos, están consiguiendo efectos naturalistas que hubieran sorprendido a Emilio Ocón, Gómez Gil, Gärtner, Verdugo Landi, Fernández Alvarado y tantos otros buenos marinistas que se afanaron en su tiempo por 'meter en el lienzo un trozo de mar'.

JAVIER TORICES -Francisco Javier González Torices- (Madrid, 1968)
"Oleaje"
Acrílico s/lienzo   100x100 cms. -firmado-
Galería 'artelibre', Zaragoza


Por último, llevando el más depurado hiperrealismo a la marina, ha surgido en estas tierras del Sur un pintor -hijo y discípulo de Robles Muñoz (1949/2006)- que conoce bien la característica arena negra de las playas de Málaga, así como el contorno de las sierras de Mijas y Jabalcuza, que hicieron de fondo a todas las tomas de la Bahía en los cuadros de nuestros autores del XIX.

JUAN CARLOS ROBLES de la CRUZ (Málaga, 1982)
"La bahía desde la playa de El Palo"
Óleo s/lienzo
Firmado: Robles de la Cruz
Galería Benedito, Málaga
/Con motivo de la inauguración -en mayo de 2013- de la exposición en Galería Benedito de 31 de sus marinas, la periodista Ana Pérez Bryan publicó en el periódico SUR un suelto, que no podía ser más acertado en su título: es el que encabeza este artículo./



Núm. 56

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