miércoles, 15 de julio de 2015

Procesiones: ¿penitencia o exhibición?

Atendiendo únicamente a consideraciones de carácter pictórico y dejando al margen las concernientes a sus ancestrales orígenes (ya apuntadas someramente en el capítulo núm. 52 /¿Quién sigue ahí?/), analizaremos las distintas perspectivas con las que han sido vistas las procesiones religiosas por los artistas pintores.
Las primeras de estas manifestaciones de fervor, dentro ya del cristianismo, se realizaban a escondidas por la represión desatada contra los seguidores del Nazareno, sin imágenes y con un estilo militar, al que se fueron añadiendo exhibiciones de sangre que perduraron hasta el siglo XIX y que atrajeron grandes críticas.

FRANCISCO de GOYA y LUCIENTES (1746-1828)
"Procesión de flagelantes"
Óleo s/tabla   46x73 cms.
Pintado hacia 1819
Real Academia de San Fernando, Madrid

Goya nos dejó en esta tabla la descripción de un ritual de fervor católico, donde unos hombres llamados 'disciplinantes' fustigan sus espaldas en señal de penitencia, levantando así acta con sus pinceles de alguno de los aspectos terribles de la realidad española con la que convivía: la España Negra.


JOSÉ JIMÉNEZ ARANDA (1837-1903)
"Penitentes en la Basílica Inferior de Asís"
Óleo s/lienzo   52x78 cms.
Firmado y fechado en 1874
Museo del Prado, Madrid

El pintor sevillano, conocedor de la obra de Goya y de la continuidad, aún en el último tercio del XIX, de esas costumbres en algunos rincones del país, vuelve a recrear una procesión penitencial, pero ambientada en la época de los casacones, para 'quitarle hierro' al asunto.

Al contrario -y con su habitual socarronería- Lucas Velázquez, pintor de tantos episodios sobre las más negras de nuestras leyendas patrias, describió en la siguiente obra el sinsentido de festejar con cohetes y bengalas, la salida procesional de un Crucificado y su Virgen Dolorosa:

EUGENIO LUCAS VELÁZQUEZ (1817-1870)
"La procesión"
Óleo s/lienzo   66x101 cms.
Firmado: Eugenio Lucas
Sala Ansorena (VII-2012), Madrid

Más cerca de Goya que de los pintores preciosistas del XIX, Solana se introduce también en aquella 'España trágica' y pinta a una Virgen de los Dolores, seguida de viejas beatas que lúgrubemente acompañan su trono, portado por clérigos:

JOSÉ GUTIÉRREZ SOLANA (1886-1945)
"Procesión en Almansa"
Pintado hacia 1943

Ya a finales del siglo XX y con el mismo 'aire solanesco' de doble sentido, Paco Hernández pinta en Málaga un tríptico para la colectiva que, junto a los otros jerarcas de la Pintura Malagueña -Alberca, Bornoy, Chicano, Díaz Oliva, Peinado y otros siete grandes maestros- van a exponer en Alemania.
Hernández tiene la ocurrencia de llevar a centroeuropa un cuadro, con el cuerpo inerte de un hombre sostenido por tres nazarenos, en una clara contrariedad semántica:

FRANCISCO HERNÁNDEZ DÍAZ (1932-2012)
"Piedad"   -pieza central del "Tríptico del Sur"-
Óleo s/lienzo   150x140 cms.
Firmado: F. Hernández-1998
Casa de Cultura, Dresde (ALEMANIA)
/Sin que sirva de precedente, referiré una anécdota concerniente a la visita que efectué al estudio del pintor en Torre del Mar, mientras pintaba la pieza central de este tríptico. Me lo encontré enfrascado con colores y pinceles, y siguió pintando mientras charlábamos. Al rato le pregunté si le apetecía que le trajera algo de la cercana plaza, "bueno, tráeme una lata de cerveza", me respondió. Volví y continuamos conversando de lo humano y lo divino, mientras él seguía trabajando sobre el lienzo y, cuando al fin me despedí para volver a Málaga, observé que aún no había abierto la cerveza, que ya habría perdido su frescor. Semanas más tarde ví el cuadro terminado, descubriendo dos guiños al espectador: una tapa de alcantarilla bajo los personajes, en alusión al carácter callejero de las procesiones y una lata de cerveza a los pies de los nazarenos, significando el sentido también lúdico de nuestras manifestaciones religiosas. La cerveza no la aceptó para bebérsela, sino para pintarla; ¡menos mal que no me pidió le trajera la tapa de alcantarilla!/

Estos cuadros de índole goyesca, de pinceladas negras y drama contenido, tan ajenos a la alegría de las procesiones en los primeros días de la Semana Santa -que todas las primaveras tienen lugar en nuestras ciudades del Sur-, a caballo entre la manifestación religiosa y las fiestas florales propias de esa época del año, no sólo han atraído la atención de nuestros artistas, sino también de los de fuera de nuestras fronteras.

ALFRED DEHODENCQ (1822-1882)
"Una cofradía pasando por la calle Génova, Sevilla"   DETALLE
Óleo s/lienzo   116x162 cms.
Firmado y fechado en 1851
Museo Carmen-Thyssen, Málaga
/Dehodencq vino a Sevilla por encargo del Duque de Montpensier, para que le decorara el Salón Cuadrado de su Palacio de San Telmo en la capital hispalense. El pintor francés optó por temáticas costumbristas, recreando las más típicas manifestaciones populares andaluzas, entre las que destacaba la Semana Santa./

Con escenología más propia de quien conoce a fondo nuestras procesiones, fueron pintados los mismos encuadres por los autores andaluces, observándose en éstos que entre capirotes y tronos, hay detalles como la Verónica mostrando el paño con la imagen del Nazareno, figura que aparece como penitente en la comitiva y que se situaba delante de las imágenes de los titulares.
Más tardíamente, las cofradías incorporaron estos personajes secundarios en estandartes integrados dentro del cortejo:














ARMANDO PAREJA TELLO (Málaga, 1961)
"La Verónica"
-Óleo s/lienzo
enmarcado en estandarte procesional-
Cofradía del Santo Sepulcro, Málaga

MANUEL CABRAL BEJARANO (1827-1891)
"Procesión del Viernes Santo en Sevilla"
Firmado y fechado en 1862
Colección de los Reales Alcázares, Sevilla
/La comitiva que figura procesionada en este cuadro -incluyendo a la mujer Verónica- es la sevillana Hermandad de Monserrat, a su paso por calle Génova. Cabral Bejarano fue pintor honorario de Isabel II, profesor y académico de la Escuela de Bellas Artes Santa Isabel de Sevilla./

















GONZALO BILBAO (1860-1938)
"Procesión de la Hermandad
de las Siete Palabras"
Óleo s/lienzo pintado en 1902
Firmado: G. Bilbao / Sevilla
Museo Carmen-Thyssen, Málaga


Otro hispalense, fiel al costumbrismo de su temática, dejó reflejada una anécdota concerniente a las procesiones de Sevilla y Murcia:














JOSÉ GARCÍA RAMOS (1852-1912)
"Nazareno, dame un caramelo"
Óleo s/lienzo
Colección Mariano Bellver, Sevilla
/Pintado hacia 1890, muestra a un nazareno de la Hermandad de la Macarena, al que unas jóvenes damas piden el caramelo que tenían por costumbre repartir entre los niños para que perdieran el miedo a los capirotes./


Nuestros artistas también supieron captar en sus obras, los momentos mágicos del tradicional regreso de populares cofradías a sus templos al despuntar el nuevo día, recreando con el óleo sobre el lienzo, la luz del alba bañando los tronos de sus sagrados titulares:

VIRGILIO MATTONI de la FUENTE (1842-1923)
"Una procesión de madrugada"
Óleo s/lienzo   79x140 cms.
Firmado: Virgilio Mattoni / Sevilla
Subastas ANSORENA (V-2012), Madrid


Sólo unos años más tarde, Fortuny, el pintor de Reus, decide de por libre -sin que mediara encargo alguno de marchante- acometer el tema de un incidente en plena procesión religiosa, dejando dos magníficas pinturas:

MARIANO FORTUNY (1838-1874)
"Procesión interrumpida por la lluvia" / I    (c.1867)
Óleo s/lienzo  63x102 cms.
Inacabado, sin firmar
Sello en rojo de la Testamentaría
Museo Nacional de Buenos Aires (Argentina)


MARIANO FORTUNY
"Procesión interrumpida por la lluvia" / II    (c.1868)   DETALLE
Óleo s/lienzo   35x44 cms.
Firmado: Fortuny
Colección particular


Otro joven pintor, malagueño y aventajado alumno de su Escuela, escogió una procesión de niños para uno de sus más significativos cuadros:

JOAQUÍN LUQUE ROSELLÓ (1865-1932)
"Procesión de Primeras Comuniones"
Óleo s/lienzo pintado en 1895
Firmado: J Luque Roselló
Colección privada
/Discípulo de don Emilio Ocón, fue becado en 1893 para estudiar en Roma. En la Exposición Internacional de Viena de ese mismo año obtuvo Medalla de Oro y en la de Berlín de 1901 primer premio con "Salve Regina". Desde 1909 se estableció en Argentina, ejerciendo como profesor en la Academia Nacional de Buenos Aires./


Para el encargo que le había efectuado Huntington -un magnate americano-, el valenciano Sorolla encontró justo incluir los desfiles procesionales del Sur en la representación de las costumbres españolas, pues sin ellas se hubiera notado 'ausencia de alma' en el conjunto de todos aquellos grandes lienzos -que él llamó VISIÓN DE ESPAÑA- y que le costaron la salud, pero que supusieron su consagración en las américas.

JOAQUÍN SOROLLA (1863-1923)
"Los Nazarenos"   DETALLE
Óleo s/lienzo   350x300 cms.
Firmado y fechado en 1914
The Hispanic Society of America, Nueva York (USA)

Cada pueblo, independientemente de sus orígenes, tiene distinta forma de manifestar su devoción por las imágenes que venera, procesionando a su manera a sus Titulares, pero siempre acompañados de la parafernalia característica de estos actos: cortejo musical y militar, representación de autoridades locales -civiles y religiosas- y devotos.

ILLYA REPIN (1844-1930)
"Procesión de Pascua en la región de Kursk"
Firmado y fechado en 1883
Museo del Hermitage, San Petersburgo (RUSIA)
/Este cuadro, cuyo tema es una procesión ortodoxa, muestra curiosamente detalles de devoción extrema que rayan el fanatismo, como el pope que acucia al niño tullido a seguir el ritmo del cortejo o el jinete de casaca blanca que fustiga con el látigo a un penitente./


Como ya se ha referido (Capítulo núm. 52), de las ciudades andaluzas, Málaga se lleva la palma en cuanto a número de desfiles procesionales a lo largo de todo el año. Esto ha llegado a chocar -junto a otras consideraciones que no vienen a cuento en un trabajo sobre pintura- a cuantos nuevos Obispos han llegado a la diócesis malacitana, hasta que han logrado asumir que, independientemente del carácter cultual, aquellas manifestaciones son intrínsecas de la idiosincrasia del pueblo malagueño, y han terminado optando por aceptarlas y asimilarlas.

Fotografía de PATRICIA MERCHÁN (2012)
"Procesión marinera en las playas de La Carihuela"
16 de julio, festividad de la Virgen del Carmen.
Torremolinos, Málaga


El Jueves de la Semana Santa, procesiona por las calles malagueñas la popularísima Cofradía del 'Cristo de la Buena Muerte', precedido su trono por la compañía de honores de uno de los Tercios de La Legión, que brillantemente desfila año tras año con su sagrado Titular, mientras los legionarios cantan el himno 'El novio de la muerte'.
Esta sincronía religioso-militar, aunque fuertemente criticada últimamente por miembros de determinados partidos políticos, está tan arraigada en la Ciudad, que difícilmente podrá llegar a imponerse desde estamentos innovadores e intelectuales, la laicidad que la cordura y la razón reclaman.

ANDRÉS GARCÍA IBÁÑEZ (Olula del Río -Almería-, 1971)
"El Cristo de la Muerte"
Óleo s/lienzo   200x200 cms.
Firmado y fechado: Ibáñez / 2003
Halcyon Gallery, Londres
/Polémica obra de este controvertido gran artista, admirador de Goya y Beethoven, señalando al primero como el furibundo anticlerical que mejor obra religiosa dejó pintada en su época, y al músico como el inspirador de sus creaciones en pintura, escultura y arquitectura. Es autor de las pinturas del ábside de la Basílica malagueña de María Santísima de la Esperanza, así como las de la cúpula de la nueva Catedral de San Salvador en América (otros datos en Capítulo núm. 49)./


El día de Viernes Santo, Málaga se pone seria y se prepara para el duelo. Esa noche procesiona la Cofradía Oficial de su Semana Santa: El Santo Sepulcro y Nuestra Señora de la Soledad. Entre los tesoros de esta Hermandad, se cuenta una pinacoteca compuesta por 15 óleos, enmarcados en estandartes procesionales, de los mejores pintores locales del siglo XIX. Excepto el del Cristo -de 1916- los 14 restantes fueron pintados en 1923 y corresponden a las Estaciones de la Pasión.

Museo de la Cofradía del Santo Sepulcro
Pinacoteca
Salón de estandartes procesionales
Casa Hermandad, Málaga

Óleo s/lienzo   55x60 cms.
Firmado y dedicado: A la Hermandad del Santo Sepulcro de Málaga /
J Moreno Carbonero / 1916
-enmarcado en estandarte procesional bordado en oro-

Cuando en el Viernes de la Semana de Pasión oscurece, la ciudad enmudece al paso del cortejo procesional de esta Cofradía, con el Pendón de Málaga portado por el concejal del Consistorio de menor edad. Al final de la comitiva que antecede al Cristo muerto, un majestuoso trono de 4'15x3'10 y 4 metros de alto, es llevado a hombros por los enlutados Hermanos Cofrades en el más respetuoso silencio.

JOSÉ MORENO CARBONERO
"Trono procesional para Cristo yacente"
Diseño del pintor / 1927
Ejecución: Talleres del Padre Félix Granda, Madrid

Yacente sobre el catafalco o túmulo ideado por el pintor malagueño, reposa la figura del cuerpo inerte de Jesús, exenta de urna alguna, a la vista de una abarrotada multitud que contempla el cortejo por las calles de Málaga, cuyas farolas de iluminación viaria se apagan a su paso.


JOSÉ MORENO CARBONERO (1858-1942)
"Cristo yacente"   DETALLE
-obra donada por el autor a la Real Cofradía del Santo Sepulcro-
Casa Hermandad de calle Alcazabilla, Málaga



Horas después, una humilde y sencilla comitiva -carente de toda manifestación lujosa- recorre en silencio las calles del centro de Málaga. Son los Servitas, que procesionan a su Virgen Dolorosa, no estando acogidos a la Agrupación de Cofradías. En vez de exhibir trompetas de plata o cuadros de famosos pintores, entonan piadosos rezos.

Pero esa es ya otra historia.



Núm. 58

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